La recompensa centenaria
La Iglesia legendary GRAIL
Ninguna mano lo merece — pero siempre hay quien lo intenta.
Nadie sabe decir qué contuvo. Solo se sabe que quien lo mira de cerca se limpia las manos sin darse cuenta.
El cartel de recompensa de la Iglesia lleva cien años en pie. La cifra se corrigió siete veces; la palabra «recuperar» no se tocó jamás: nadie se atrevió a escribir «arrebatar».